Desde Mi Asteroide #13: Con El Puño En Alto

Posted: 30/03/2017-Likes: 0-Comments: 0-Categories: Desde mi Asteroide


(RESEÑA SIN SPOILERS DE LA PRIMERA TEMPORADA DE IRON FIST.)

Comencemos en frío, diciendo que la presentación de Iron Fist es mala. Animación de baja calidad, música poco inspirada y que poco tiene que ver con el personaje y la historia, y el único detalle rescatable (la tinta con la que traza caracteres asiáticos en el aire) exagerado hasta el punto de no ser efectivo.

Por suerte, la serie en sí misma no es así de mala. No es en absoluto mala, más allá de la crítica desmedidamente ensañada que le hicieron a los seis primeros episodios varios sitios web, quejándose de cosas que tenían que ver con el desarrollo completo de una serie diseñada para verse completa. La serie, por suerte, es buena. ¿Es excelente? No, para mi queda por debajo de las anteriores series de Marvel/Netflix, pero sigue siendo buena. Si se la compara con sus “hermanas mayores”, sale perdiendo, pero sigue siendo mejor que muchas otras cosas que vemos por ahí.

Finn Jones, en el protagónico de Danny Rand, ese efectivo, y carismático. A mucha gente no le gustó su desempeño, pero creo que es más un tema de gusto personal por como escribieron al personaje (inseguro, aniñado), que por el trabajo de Jones, que hace lo que exige el guión. El resto del cast opera en niveles que van desde el correcto o bueno (los personajes de Joy y Harold Meachum), muy bueno (Ward Meachum), hasta el excelente (Colleen Wing). Las dinámicas interpersonales funcionan a la perfección, para bien y para mal de los héroes, ayudan a llevar adelante el argumento, y son, generalmente, coherentes con los personajes. Los villanos (algo que el MCU hace mejor en pantallas chicas que en las grandes) son satisfactoriamente tridimensionales, y cuando un aliado muestra señales de “pasarse al lado oscuro”, se condice con su desarrollo, al contrario que en Doctor Strange. (Cabe admitir que Strange tiene dos horas de película, y este personaje en particular de Iron Fist aparece en cinco episodios de la serie.)

El ritmo de la serie (algo que falló estrepitosamente en Luke Cage) es decididamente lento, pero es lento a propósito. Concientemente lleva a los personajes y al espectador a través del plot, y al contrario que Luke Cage (ambas las vi en espacio de un fin de semana) funciona perfectamente en dosis concentrada. Nunca me vi deseando que se acelerara el ritmo. Los dos argumentos principales (que de hecho son solo uno), el empresarial/familiar y la lucha con una organización maligna sobrenatural, son entretejidos de manera efectiva, retroalimentándose exitosamente.

Elementos de las series anteriores se mezclan eficientemente (ya que esta es la última serie antes del crossover en The Defenders), y piezas de los comics se mixturan creativamente con lo anteriormente establecido en el MCU. De esta forma, se substituyen y sintetizan ingredientes y coyunturas que llevan varias décadas y miles de páginas de comic, pero que no pueden replicarse exactamente en la pantalla. Incluso, y a menos que estés 100% al día con las más recientes revelaciones del rincón de artes marciales de Marvel, se las arreglan para sorprender a quienes llevamos toda nuestra vida leyendo comics. Tiene algún que otro detallecito menor que podría haberse mejorado en lo que tiene que ver con personajes o guión, pero nada que salte a la vista. Si tiene algunos problemas más considerables en la acción.

Siendo esta la serie que es, merece que se le dediquen unos párrafos a las escenas de pelea. Uno pensaba que iba a ser una fiesta de la patada y la piña china, de hecho, me quejé en mi reseña de Doctor Strange que en esa película había habido mucho kung-fu místico, que para eso iba a estar Iron Fist.

Y en realidad, Iron Fist no fue una festichola de artes marciales. Uno diría que eso fue una decepción… pero no. De hecho me alegro que no haya sido una orgía de kung-fu, que lo hayan usado con juicio. En primer lugar, sabían que no podían superar a Daredevil. En parte por lo que significaron las peleas en las dos temporadas de la serie, y en parte porque no contaban con los mismos recursos. No tenían al mismo coreógrafo de peleas, tenían menos presupuesto, y no tenían la ventaja de ponerle una máscara al protagonista (quédense tranquilos que igual vemos a Iron Fist en traje un rato).

No solo en la cantidad de peleas es económica (en el buen sentido) la serie, sino que también en el estilo de pelea de Danny Rand. No hace aspavientos (porque no fue entrenado por un ninja loco y un boxeador de competencia, como Daredevil), sino que utiliza la menor cantidad de movimientos necesarios para acabar con los enemigos, por lo menos la mayor parte del tiempo. Se ve eficiente, y no es solo él, sino que también pelea así Colleen Wing (el otro personaje que más vemos pelear en la serie).

Por otro lado, los factores de presupuesto, falta de mascara, y distinto coreógrafo se suman a una cuarta carencia: la falta de entrenamiento de Finn Jones. Jessica Henwick (Colleen Wing) tenía entrenamiento previo en artes marciales, y se nota; pero Jones no. Según entrevistas, además de entrenamiento básico en kung-fu (tradicional y moderno), tai chi, filosofía budista, y meditación. Sin embargo, el ensayo de las peleas sucedía quince minutos antes de filmarlas. Y se nota. Jones se mueve lento, como que estuviera enseñando los movimientos en una clase. Además, la cámara filma muy de cerca, desde ángulos que no permiten ver la acción del todo bien… todo para ocultar lo máximo posible la falta de práctica del protagonista. Que, les recuerdo de nuevo, no puede usar máscara.

Por suerte, en la segunda mitad de la temporada, las peleas (quizás por la práctica que agarra Jones) mejoran, y también mejora como están filmadas. Pero no ayuda que dos de las tres peleas no sean protagonizadas por Iron Fist. Y, aunque hay elementos en la historia que lo explican si seguís el hilo, más de una vez Danny tiene dificultades serias para derrotar matones de segunda. Casi tantas como las que tiene contra asesinos de primera línea. Y si los motivos por los cuales tiene esas dificultades (por lógicos que sean) son cosas que uno tenga que razonar luego de ver la serie, entonces todos los problemas con la forma en que pelea Iron Fist (el protagonista) se ven magnificados.

Nada de eso quita que la serie es muy disfrutable, y que hay que evitar dejarse llevar por las reseñas maliciosas, y por el anti-hype que se genera en las redes sociales. Eso, y que precisamos una serie de Colleen Wing.

(Por una reseña con spoilers, los invito a oír el más reciente episodio de mi podcast, Perdidos En El Éter.)

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