Desde Mi Asteroide #12: El Viejo

Posted: 16/03/2017-Likes: 0-Comments: 0-Categories: Desde mi Asteroide


(RESEÑA SIN SPOILERS DE “LOGAN”.)

“Everyone I know goes away / In the end”

Llegó el final, al menos el final de Hugh Jackman como Wolverine, y era cita obligada en el cine. No porque yo sea muy fan de Wolverine o de Jackman (aunque hizo un gran trabajo en el rol), sino porque los trailers prometían una muy buena película. Ciertamente parecía mejor que las dos anteriores en solitario de Wolverine: la primera (X-Men Origins: Wolverine) fue horrible, y la segunda (The Wolverine) mediocre.

Y la película fue muy buena… no descollante, ni excelente, pero si muy buena. Tiene actuaciones magníficas, sobre todo en los tres personajes principales: el titular, Laura/X-23, y Charles Xavier. Patrick Stewart en particular logra integrar las dos versiones fílmicas del personaje; la suya propia, paternal y solemne, y la de James McAvoy, más sarcástica y descontracturada. Incluso deja asomar ciertas características de su personaje Walter Blunt, de su excelente (e injustamente cancelada) serie Blunt Talk. Jackman, por su parte, está tan cómodo en el personaje de Logan que debe costarle muy poco trabajo a estas alturas. Su versión cansada y derrotada de Wolverine provee el perfecto nexo alrededor del cual gira toda la historia.

Párrafo aparte (en serio, miren) merece la actuación de Dafne Keen como Laura (nombre clave X-23). Una actriz de tamaño minúsculo, con 1.22 metros a sus 11 años mientras filmaba, pero que se come la pantalla y no necesita cortarla con sus garras en pedacitos antes. Keen, hija de un actor británico y una actriz española, apenas tenía un crédito actoral anterior (la serie Refugiados, co-realizada por productoras de los países de sus padres), pero sus habilidades gimnásticas y esa capacidad para hacerse dueña del “escenario” hicieron que la eligieran después de haber probado a unas 500 niñas. Si al menos no la nominan para un Oscar a actriz de reparto, me voy a sentir muy decepcionado; y espero que vuelva en el papel de X-23 en otras películas. No me importa como, tiene que volver.

Otra cosa a destacar es la acción; como era de esperar es una película muy dinámica en ese sentido. Como es tan dinámica, hace que el largo del filme (dos horas y diecisiete minutos) ni se sienta, todo marcha al ritmo correcto. Pero también es una película muy violenta, muy gráfica; algo esperable de una historia de Wolverine que se ofrecía como post-apocalíptica, incluso más adulta (ahora hablo un poco de eso). Sin embargo, la violencia no es gratuita, ni fuera de lugar.

El argumento de la película es bastante sencillo y trillado, pero las actuaciones hacen que te olvides de eso. La violencia y la acción también sirven de válvula de escape para el clima depresivo en el que nos sume la película. El futuro presentado en “Logan” es casi indistinguible de nuestro presente. Las paupérrimas condiciones en que vive la gente, la apatía que infecta a todos, incluso a Logan en su decadencia, la manipulación maquiavélica a la que se somete, de manera prácticamente tácita a las personas… no hay que mirar muy lejos para encontrarlo. Todo esto se suma a los golpes emocionales que el director (y escritor del argumento) James Mangold le propina a los fans de los personajes a lo largo de las dos horas y pico. (En serio, hay al menos un par de momentos en que la gente larga el moco en el cine.)

Al mismo tiempo, sin embargo, Logan tiene un mensaje positivo, a pesar de esa atmósfera opresiva. Leí a alguien quejarse de que la historia de Wolverine no termina de una manera feliz… ¿qué esperaban de la vida del tipo con cuchillas asesinas en las manos y su cloncita que las tiene también en los pies? Fuera de broma, el mensaje de esperanza está ahí, al igual que lo estaba en Rogue One, a pesar de las (esperables) pérdidas de los héroes.

Decía que la película se promocionaba como “más adulta” que otras películas del género; no solo por el clima melancólico y las puñaladas directo al alma de la historia. Desde la imagen ya es algo evidente con el atuendo de Logan, el tipo de fotografía, y la casi total falta (a primera vista) de muchos personajes y elementos del universo X-Men. También Mangold como Hugh Jackman se referían en las entrevistas al carácter más sobrio de la película. Incluso luego de verla, mucha gente que normalmente no consume ficción de superhéroes (o los que la consumieron, pero ahora se consideran más allá de eso) la celebraba por no ser una película de superhéroes “corriente”.

Y es cierto, no es Avengers o Batman V. Superman, ni una de las anteriores X-Men. Pero los elementos del universo X-Men, para el fan, están ahí. Están más sutiles, más diluidos (sin que eso sea algo malo), pero están en el ADN de la película, en la materia prima de la historia. Desde antagonistas y amigos, hasta personajes secundarios y guiños para el fanático de los mutantes. Y si bien los efectos especiales muchas veces no son espectaculares como en Doctor Strange o Guardians Of The Galaxy, están perfectamente integrados con la película. Tanto es así, que muchas de las escenas de acción que no se pueden hacer con los actores protagónicos (para que no se nos rompa Jackman cuando va de salida o Keen cuando recién arranca) usan técnicas de “reemplazo digital” sobre los dobles. Como eran sobre actores vivos (al contrario que en la ya mencionada Rogue One), nadie se dio cuenta hasta que leyeron artículos detrás de cámaras, y no se quejaron igual que se quejan a veces cuando saben de antemano que es un efecto digital.

Una es CGI, la otra es real. no les voy a decir cual es cual.

Tiene un par de detalles, además del argumento trillada (o aparte de eso, porque para mí no es tan vital una historia revolucionaria), que evitan que sea una película excelente. Por un lado, es triste (pero necesario para la historia) que Logan, en todas sus décadas, no aprendió nada, y sigue siendo el mismo inútil que necesita que Xavier sea la conciencia que contrarresta su instinto animal. Ambos personajes (Logan por no haber aprendido nada, y Xavier por su deterioro mental) tienen decisiones muy cuestionables, pero probablemente podamos justificarlos… aunque creo que la misma película se podría haber hecho sin incurrir en eso, sin hacer que los personajes fallaran de manera tan tonta.

El otro detalle no lo puedo especificar, porque si bien no es un spoiler, prefiero que lo vean en la película, por ustedes mismos. Basta con decir que una denominación verbal de un personaje, un calificativo que se utiliza es completamente innecesario. Lo usan para generar cierta reacción emocional en los personajes y en la audiencia, pero solo sirve para subestimar al espectador como pasa en muchas películas (incluso esas de superhéroes tan infantiles que algunos desmerecen tanto). El efecto emocional funcionaba exactamente de la misma manera sin hacer ese cambio a algo que en los comics no se recurre. Y no es una resistencia a cambiar elementos del comic para hacerlos funcionar mejor en cine o TV, hace mucho tiempo que abandoné esa tesitura tonta.

En fin, la película es muy disfrutable, y si no la vieron aún, vayan y véanla. Ahora, como la saga fílmica de los X-Men continúa, tenemos que estar atentos a quien será el próximo Wolverine. Por mí, pueden poner a Macaulay Culkin, mientras por fin le den a Wolverine el traje marrón y naranja.

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