Desde Mi Asteroide #2: Hero For Harlem

Posted: 27/10/2016-Likes: 0-Comments: 0-Categories: Desde mi Asteroide

(Reseña sin spoilers de la primera temporada de Luke Cage.)

Desde ese barrio tan icónico de (una no menos icónica) New York, nos llega la tercera serie de Marvel/Netflix: Luke Cage. Luego de dos temporadas de Daredevil que le volaron las medias a todos, y una temporada (a mi entender, más disfrutable) de Jessica Jones, le toca el turno al hombre fuerte de Harlem. De hecho, su serie no era la siguiente en el orden anunciado por las empresas; Iron Fist iba antes. Mike Colter fue tan bien recibido por la audiencia de Jessica Jones en su rol secundario de Cage, que hicieron un cambio rápido, y le tocó a la mitad del dúo de Power Man e Iron Fist que primero apareció en los comics.

Y bienvenido sea, por todo lo que representa Luke Cage como personaje dentro de la coyuntura social de los EEUU. No es que los problemas de la población negra con policías criminales sean nuevos, pero digamos que justo ahora está en el centro de la mira de los medios, y de toda la comunidad internacional. No es cierto que las otras series de Marvel/Netflix no hayan tenido conexión con la realidad (DD también habla sobre un sistema corrupto, y JJ es una metáfora poco sutil, aunque no por eso menos efectiva, del abuso), pero esta serie lo lleva a un nuevo nivel.

Por supuesto que New York también es una parte importante de todas estas historias, como siempre lo ha sido también en los comics de Marvel, al contrario que DC que casi siempre usó ciudades ficticias (aunque representaran, como hacen Gotham y Metropolis, aspectos distintos de New York). En Luke Cage, sin embargo, de entrada vemos que la ciudad es parte integral del héroe. La secuencia de presentación es la más sencilla, pero al mismo tiempo, la más espectacular de este rincón del MCU (Universo Cinemático de Marvel, por sus siglas en inglés).

lukecage02La música elegida para la serie es espectacular (no en vano el responsable de la serie, Cheo Hodari Coker, es ex periodista musical), tanto como música incidental, como la que forma parte de escenas en Harlem Paradise. Allí, en el bar del mafioso Cottonmouth, actúan músicos reales; desde artistas nuevos, hasta clásicos de la música negra. Gran parte de la cultura del barrio de Harlem está representada en diferentes aspectos, desde las referencias a figuras históricas originarias del barrio, hasta los estereotipos (que por algo existen) de capos criminales víctimas de sus circunstancias, criminales arrepentidos que intentan mejorar su comunidad, y policías que arriesgan todo por llevar adelante su tarea. La actuación de casi todos los personajes antagónicos o secundarios es brillante, desde un exquisito Mahershala Ali como Cottonmouth o Alfre Woodard como Mariah Dillard, hasta (el lamentablemente poco usado) Frankie Faison como Pops. Mike Colter no impresiona como Cage, pero tampoco es que su rol sea el más exigente del elenco, así que cumple.

Como decía, la coyuntura social real es utilizada para tejer una historia con ramificaciones políticas y humanas, al mismo tiempo que se la mezcla con el trasfondo y actualidad de resto del MCU, incorporando más y más elementos de los comics. Elementos de los comics que, como es lógico, se remixan para adaptarlos al medio y tiempos que corren, o simplemente al gusto de los realizadores de la serie. La mayoría de estos elementos son adaptados de una manera eficiente, e incluso los casos en que considero que no fueron bien adaptados, no afectan significativamente al producto final. Es obvio que Coker tiene respeto por el material original, y que Marvel/Netflix entendió que la voz de un escritor negro era importante para plasmar esto. Puede parecerles increíble, pero no es usual que un escritor negro esté a cargo de las historias de Luke Cage, los guionistas negros en el comic de superhéroes son los menos.

Todo este rincón del MCU tiene un sabor indiscutiblemente noir, heredado de una de las inspiraciones para este conjunto de series que fue la línea de comics Marvel Knights. Pero donde Daredevil incluye las obligatorias pinceladas ninjas que forman parte del personaje desde los ochentas y Jessica Jones le inyecta la historia de abuso sufrida por la protagonista; Coker eligió que Luke Cage incorporara elementos de blaxploitation. Esta corriente cinematográfica se construyó sobre héroes negros de rasgos muy burdos, prácticamente parodiando la subcultura de sus barrios… y de ahí mismo es que surge Luke Cage en los comics, para aprovechar este fenómeno mediático.

De la misma manera que en la historia hay una batalla (física y espiritual) por reconquistar Harlem, el uso de elementos blaxploitation es una “re-apropiación cultural” por parte de creadores y actores negros de algo que en su origen había sido usado de manera estereotípica y casi siempre estigmatizante. Obviamente no todos los guionistas de la series son negros, pero con un responsable afroamericano y un cast en su mayoría de ese origen, es válido llamarlo un producto de la cultura negra de los EEUU. Desde los títulos de los episodios, tomados de canciones del dúo de hip-hop Gang Starr, Coker nos indica que esa cultura es parte indivisible de esta serie.

Claro que no todo es positivo, y esta serie para mi tiene serios problemas de ritmo, aun cuando eso suene irónico dada la excelente música que la acompaña. La serie arranca bien, pero hacia el segundo tercio se vuelve un poco lenta; para luego tener subidas y bajadas que solo son salvadas por lo interesante de la historia y las buenas actuaciones (y la música). Si fuera solo por la estructura de la historia, hubiese sido mucho más difícil de ver. En las anteriores series de Marvel/Netflix había momentos en los que se notaba que la duración de trece episodios era un poco excesiva, pero al menos o lo usaron en su beneficio narrativo (como en JJ para trazar un paralelismo con ciertos elementos de las relaciones abusivas), o lo usaban para agregar elementos de color al pasado de los personajes (por ejemplo, los flashbacks de Matt y Elektra en DD). En Luke Cage rellenan cosas con un recurso molesto e innecesario, como las “reconstrucciones mentales de los hechos” de Misty Knight, o alargando escenas de acción que ni siquiera involucran al protagonista.

Vale decir que de las cuatro temporadas de Marvel/Netflix emitidas hasta ahora, esta es la única que vi casi de un golpe. Las dos temporadas de DD y la temporada de JJ las vi a lo largo de una semana o más, mientras que a Luke Cage la vi en tres noches. Entiendo que este tipo de series (como otras de Netflix) están diseñadas para el “atracón”, así que me parece curioso que justo la que vi prácticamente así fue la que menos me funcionó. Sin embargo, eso no fue lo único que le encontré de negativo a Luke Cage.

Los puntos altos del guion (la mayoría) también hacen que los puntos bajos parezcan mucho más serios, y paso a citar un par de ejemplos. Aún luego de lo sucedido en la primera Avengers y los filmes anteriores, mas DD y JJ, la gente parece olvidarse que Cage no es el único tipo con poderes. Cuando un villano inculpa a Luke, la policía nunca se detiene a pensar que puede ser otra persona. Entiendo que quieren ilustrar las acusaciones injustas contra la gente negra solo por su color de piel, pero para una serie que pretende ser sofisticada, este tipo de faltas de sutileza son todavía más burdas. Por último, de tres villanos principales, el único desarrollado a la perfección es el que no sobrevive a la mitad de la serie. De los otros dos, uno que trataba de mostrarse como independiente y escapando a los estereotipos de su condición termina a los besos con un secuaz, mientras que el otro es tan bidimensional que pertenece más a una serie animada de los ochentas que a lo que apunta a ser esta serie.

No digo más porque sería incurrir en spoilers, pero el equipo creativo de Luke Cage sube tanto la vara por momentos, que cuando en vez de saltarla intentan hacer limbo por debajo de ella, es demasiado evidente que están caminando.

Dicho todo esto, los remito a la primera parte de la columna, en la que hablo positivamente de la serie; notarán que escribí más sobre eso que sobre lo que no me gustó. La serie queda en cuarto lugar luego de las temporadas de DD y JJ, pero es igual un excelente producto televisivo. No cabe duda que los amantes de los comics de superhéroes estamos viviendo una era dorada en televisión y cine.

Casi parece un eterno regalo de “Sweet Christmas”.

Imagen de Power Man & Iron Fist #1 (2016), David Walker, Sanford Greene & Lee Loughridge

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